Es una valoración personalizada que combina historia clínica, exploración, estudios hormonales, ultrasonido especializado y, cuando aplica, estudios complementarios como histerosalpingografía o análisis seminal. El objetivo es ordenar el panorama y definir el siguiente paso adecuado para cada pareja o paciente individual.
Las principales situaciones que se exploran durante el estudio incluyen:
Basado en evidencia científica y respetando los tiempos de cada paciente: priorizo la efectividad clínica y el bienestar emocional. Las decisiones se toman con información clara, sin presionar tratamientos innecesarios y con seguimiento cercano en cada etapa del proceso reproductivo.
No. Muchas pacientes logran embarazo con coito programado o inseminación intrauterina; otras requieren fertilización in vitro. La decisión se toma en función del diagnóstico, la edad, la reserva ovárica y la historia previa, no como un protocolo estándar.
Dos rutas frecuentes para iniciar una valoración o resolver un procedimiento dentro del catalogo actual.