Es un tratamiento de baja complejidad que utiliza ultrasonido seriado y, en algunos casos, medicamentos suaves para inducir o regular la ovulación. La pareja recibe la indicación precisa del momento óptimo para tener relaciones sexuales y maximizar las probabilidades de embarazo natural.
Es una buena opción inicial cuando coinciden estas condiciones:
El proceso inicia con una valoración integral de la pareja, estudios hormonales y análisis seminal. Durante el ciclo activo, se realizan ultrasonidos para seguir el desarrollo folicular y determinar la ovulación; con esa información se programa la ventana óptima para concebir y se ofrece soporte clínico hasta confirmar resultado o ajustar a una técnica de mayor complejidad.
No. El monitoreo se hace por ultrasonido transvaginal, que es bien tolerado. La pareja conserva la intimidad de la concepción natural y solo añade información clínica para mejorar las probabilidades.
Además de reproducción asistida, puedes apoyarte en consulta clínica o procedimientos ginecológicos según tu diagnóstico y objetivos.